28 de junio de 2008

Dios y el corderito

Hace unos meses, Specialkil publicó un vídeo con una de las mejores escenas de la obra de teatro "Alejandro y Ana: Lo que España no pudo ver del banquete de la boda de la hija del Presidente" [elink]. Ya he encontrado el rato.



VOZ EN OFF
23 horas, 12 minutos; banquete de la boda de la hija del presidente. En la cocina, mientras vacían platos, Mari y Petra conversan...

PETRA
¡Ay Mari, Mari, Mari, Mari! Un día, un día un corderito se presenta ante Dios pa quejarse de su suerte: "Señooor, todos los seres de la creacióóón quieren hacer de mí su alimentooo. ¿Te parece justooo?" Y Dios le contesta: "¿Que si me parece justo? ¿Y qué quieres que te diga, corderito? Soy yo y nada más verte se me hace la boca agua." Ay, por favor... ¿Lo cogiste, Mari?
Bueno, es un cuento popular chino, y también un cuento popular indio, y un cuento popular judío y un cuento popular árabe. Es un cuento popular de todas partes: en todas las partes del mundo se cuenta la historia de Dios y el corderito. ¿Y sabes por qué, Mari, eh? Porque en todas partes la gente es igual; la gente es lo mismo en todas partes.
Tú dices "Qué injusticia tirar la comida, Dios mío, con la de hambre que hay en el mundo. Qué injusticia tanto jamón a la basura con la de niños que pasan hambre." El mundo pasa hambre y tú y yo aquí, mira, mira, mira: tirando platos medio llenos, ¿eh?, raciones sin tocar, Mari. Mira esas cigalas, mira pa ahí. ¡Mira los langostinos, mujer! Este dispilfarro te parece injusto, ¿eh? Y claro que es injusto... ¡el mundo es injusto, la vida es injusta! Pero así es la vida, Mari.
¿Tú sabes cuál es la diferencia entre tú y yo, mujer? La diferencia entre los de izquierdas y los de derechas es que nosotros, en lugar de quejarnos, dicimos "Así es la vida". Eh, Mari, así es la vida. A ti te llama la atención que yo sea de derechas, ¿eh? A veces me sueltas "¡Qué cosa más gilipollas: una pobre de derechas!" Tú me tienes por tonta porque soy pobre y de derechas; pero yo no tengo un pelo de tonta, eh, Mari. Tú si que eres gilipollas. Todos los de izquierdas sois unos gilipollas. No sabéis lo que es la vida. O sí, lo sabéis, pero miráis pa otro lado. Yo soy de derechas porque sé lo que es la vida y no miro pa otro lado, Mari. Yo sé cómo es la gente. La gente se come a la gente, la gente es mala, la gente es piligrosa; pero aquí y en todas partes, ¡eh! Por eso en todas partes entienden la historia de Dios y el corderito. Hasta los de niños lo entienden. Es un cuento de derechas y lo entienden en todas partes. Porque en el fondo todo el mundo es de derechas, aunque algunos no lo quieran reconocer porque queda muy bien lamentarse de lo injusto que es el mundo. Pero en realidad todos somos de derechas, ¡eh,Mari!
¿Tú sabes qué es ser de derechas, mujer? ¿Eh? Ser de derechas es saber que la gente es mala y que el mundo se divide en dos: tus amigos y tus enemigos. Tú dime quiénes son tus amigos, mujer, ¿eh? Si hubiese una guerra, ¿tú quién querrías que ganase? ¿Esos que están ahí dentro tirando la comida, o los hambrientos del mundo que quieren quitarte lo poquito que tú tienes, Mari?
Yo lo tengo claro; el mundo está en guerra y hay que saber distinguir: o amigos o enemigos. Eso es ser de derechas y yo soy de derechas. Y en el fondo tú también; pero la señora queda mejor yendo de triste por la vida, ¿eh? Indignándose por cómo va el mundo; sobre todo en días como hoy. Hoy la señora está muy enfadada, ¿eh? Sólo hoy hemos tirado comida pa alimentar un pueblo entero, Mari, ¿eh? ¡Mira qué solomillos! ¡Mira qué muslos de codorniz! ¡Mira, mujer, mira! Es un crimen; "es un crimen", dices. ¡No es un crimen, idiota! ¡Es una dimostración de fuerza! Tiran la comida porque mandan, y el día en que estos dejen de tirar la comida, ya puedes empezar a acojonarte. Porque el día en que estos dejen de tirar la comida, es que nuestro mundo se va a la puta mierda con todos nosotros dentro. Y con todos vosotros también, ¡eh! ¿Tú quién prefieres ser, mujer, Dios o el corderito? ¡Amiga! El cuento del corderito lo entienden en todas partes y en todas partes se ríen del pobriño que que que... que va a pedir una pizquiña de justicia a Dios y Dios se descojona.
Dios es de derechas. El mundo es de derechas. La vida es de derechas. Yo soy de derechas. Tú eres de izquierdas y mira pa qué te sirve: pa estar toda la puta tarde "que si estos pastelitos, que si esta tarta que la estamos tirando enterita a la basura, con la de hambre que hay en el mundo"; pa estar toda la puta tarde amargada, ¡pa eso te sirve ser de izquierdas, Mari!
Todos los de izquierdas sois unos gilipollas. Unos amarrgados. Eso es lo que sois: unos gilipollas amargados. Si te hicieses de derechas, Mari, te ahorriarías más de un disgusto. Yo al menos me río de vez en cuando. Y de vez en cuando, me como una gamba.

1 comentario:

Anónimo dijo...

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